martes, 4 de diciembre de 2012

TU NACIMIENTO ENCIERRA LAS CLAVES DE TU VIDA

¿Es posible que un bebé elija a sus padres? ¿Qué el tipo de parto determine su personalidad? ¿Será verdad que podemos recordar las circunstancias en las que vinimos al mundo? Si te pidieran que cerraras los ojos y tratases de recordar el momento de tu nacimiento, lo primero que te vendría a la mente sería la imposibilidad de tener memorias tan lejanas. Un bebé no puede recordar asuntos como esos ¿cierto?.
María Luisa Becerra es renacedora y terapeuta de constelaciones familiares. También fue doula (asistente de partos) por muchos años y está convencida de que todos guardamos memorias intrauterinas y del proceso de nuestro alumbramiento. Solo que las olvidamos, pero eso no significa que desaparezcan de nuestra mente: de alguna forma programan nuestra personalidad y actitud ante la vida.
“Tenemos una memoria celular de nuestra llegada al mundo” comenta María Luisa Becerra en una entrevista con el diario La Vanguardia. “Todo bebé nace por algo. Y las circunstancias de su nacimiento serán el guión de la película de su vida”. Para comprobarlo ella misma revivió su nacimiento y ese proceso le permitió alcanzar una vida más armoniosa. “Esa experiencia te permite entenderte y, así, superar bloqueos que te mortifican”.
¿Cómo funciona el renacimiento? Es una técnica de respiración circular que permite conectarse con esa memoria celular para entender, aceptar y mejorar aspectos de la personalidad. El objetivo es sanar algunos recuerdos y transformar la vida de quienes toman este camino.
El tipo de parto y los recuerdos de ese momento tendrán un impacto directo en la vida adulta. Según María Luisa Becerra, un bebé que nació con anestesia sentirá sueño en experiencias públicas cruciales. Si usaron forceps, será muy autosuficiente, al punto de que le resultará difícil aceptar ayuda, y sentirá dolor de cabeza en momentos de tensión. Si el parto fue inducido, siempre estará a la espera de un empujón para alcanzar sus objetivos. Y los concebidos tras un encuentro sexual no deseado buscarán ser amados por su sexo, es decir, se meterán en relaciones insatisfactorias.
¿Muy determinista? Según el renacimiento hay otras circunstancias que moldean la vida de una persona, pero esa experiencia en el útero y las primeras horas de vida funcionan como un guión original.
Para escribir de la mejor manera esas primeras páginas, María Luisa Becerra recomienda cantar mucho, comunicarse afectivamente con el feto, huir del estrés y tener un parto lo más natural posible. Seguramente tu hijo no recordará los detalles, pero si crees que estamos compartiendo energía todo el tiempo, envíale las mejores vibraciones en todo momento.
Y si algún día hace memoria, entonces que aparezcan las mejores imágenes.

Belén María Bloksa

El orden de nacimiento afecta la personalidad


 

 Hijo mayor, de en medio, menor, gemelo o único... cada uno tiene un carácter distinto, determinado por su posición en la familia

El orden de nacimiento es el factor número uno que determina la personalidad, según la teoría de William Cane, autor del libro El libro del orden de nacimiento y el amor. Ser el primer hijo en nacer, el último, el de en medio o tener un hermano gemelo cambia tu carácter, según Cane. Descubre las diferentes características de la forma de ser de tus hijos (y las tuyas) de acuerdo con esta teoría.
La determinación del carácter
 
Hijo mayor: son dominantes y muy organizados, no se sienten cómodos si alguien comienza a darles órdenes, especialmente en asuntos románticos o sensibles. Los hombres son personas que pueden tomar el cargo de cualquier situación. Las mujeres tienen mucho auto-estima y tienen buenas relaciones con hombres mayores.
 
Hijo de en medio: los niños que nacen entre dos hermanos tienen carácter dócil y hasta cierto punto son muy reservados porque normalmente no reciben tanta atención como sus hermanos. Sin embargo, tienen potencial romántico mucho más alto que sus hermanos, porque han desarrollado sus habilidades sociales más.
 
Hijo menor: normalmente son muy amigables, de carácter despreocupado y muy creativos. Son muy observadores y detallistas, están más dispuestos a correr riesgos y a desafiar las reglas establecidas. Son más liberales y aman viajar.
 
Gemelos: el amor que rodea al poderoso lazo entre los hermanos gemelos se traduce en sus relaciones personales: siempre están pendientes de lo que la persona con la que se están relacionando siente, la cuidan y no quieren lastimar. Son muy considerados de las personas que los rodean.
 
Hijo único: los niños que crecen sin hermanos son muy buenos para fijarse objetivos y cumplirlos porque tienen mayor capacidad de concentración. Por otro lado, están en constante búsqueda de alguien que los guíe por la vida.
 
 
¿Consideras que el orden de nacimiento determinó efectivamente las personalidades de tus hijos? ¿Y la tuya?
 
Belén María Bloksa