Es muy importante no estar comparando a los niños con otros porque cada uno tiene su crecimiento y evolución individual. Estas situaciones se presentan en madres primerizas, sobre todo. Si bien es cierto que no tenemos ningún parámetro, libro o manual, no podemos ni debemos empezar a establecer competencias que no resultan sanas deberíamos más bien decidirnos por observar a los hijos de los demás para saber, y analizar en que pudiera estar rezagado nuestro niño(a) o en qué está avanzado, pero nunca en interés de competencia. Esto nos pudiera ayudar a agudizar nuestros instintos y comprender más a nuestros hijos para conocer y definir sus virtudes y debilidades para poder ayudarlos.
Depende de la edad los pequeños van haciendo distintas cosas, que si ya camina, ya dice agua, ya se carcajea, por ejemplo a los tres años ya debería tener desarrollado su lenguaje (debe ser claro, poder expresar sus necesidades con frases cortas aunque se equivoquen en la conjugación de algunos verbos), capacidad motora (demostrando que ya baja escaleras, salta, se columpia, nada y agarra bien sus creyones y que todo esto lo quiere hacer solit@s), desarrollo de la parte social no es mas que la interacción y relación con otros (le interesan los otros niños por períodos cortos aunque quizá con un poco de temor, comparte juguetes y hasta es selectivo con sus amistades lo que quiere decir que esta manejando sus emociones y autoestima). Pero si sucede que su niños(a) no ha desarrollado bien una que otra etapa y lo nota en el parque cuando ve a otros niños o en el colegio, lo importante no es comparar y desesperase creyendo que el niño(a) tiene un retardo, sino dar tiempo prudencial a que desarrolle su etapa, y en caso contrario buscar ayuda especializada en el área.
Todos somos diferentes y venimos siéndolos desde que estamos en la barriga de nuestras madres y cuando llegamos a este mundo lo hacemos saber, así que concentrémonos en la personalidad única de nuestros hijos y colaboremos pues, porque para eso estamos las madres, cero comparaciones ya que una crianza libre de presión y estrés, es más sana...
Belén María Bloksa